ANEMIA DE CÉLULAS FALCIFORMES

 

 

 

 

 

Fig. 2.5. Imagen radiográfica mostrando el patrón trabecular anormal.3

 

Defecto hereditario de la estructura de la molécula de hemoglobina, que hace adquirir al eritrocito morfología de media luna y sufrir lisis.

La anemia de células falciformes, heredada como enfermedad autosómica recesiva, se caracteriza por una mutación puntual del gen de hemoglobina, con formación de una hemoglobina anormal. El eritrocito pierde su forma discoide normal y adquiere forma de media luna u hoz. Estas células tienden a aglutinarse y obstruir los vasos de pequeño calibre. Cuando esto ocurre, generalmente en situaciones de baja presión de oxígeno, puede tener lugar una crisis falciforme, potencialmente fatal. Afecta fundamentalmente a personas de poblaciones negras.3

Es raro que los pacientes afectados presenten rasgos clínicos o síntomas, aunque pueden tener un ligero descenso del recuento eritrocitario. Los individuos que heredan ambos genes recesivos en un genotipo homocigoto manifiestan la enfermedad hemolítica completa, por lo que comparten signos y síntomas con otras anemias, como astenia y debilidad. Las escleras pueden tener color amarillo, debido al depósito de bilirrubina a consecuencia de la hemólisis. La crisis falciforme se caracteriza por rigidez muscular y pérdida de conciencia. Puede desarrollarse una isquemia diseminada, fatal para el paciente.3

En la mucosa oral de pacientes con anemia de células falciformes no existen hallazgos específicos. Sin embargo, es frecuente observar cambios óseos en radiografías dentales y de cráneo. Puede producirse un incremento compensador de la hematopoyesis, capaz de producir dichos cambios óseos. En la radiografía de cráneo es posible observar múltiples espículas en forma de carámbano. En las radiografías dentales con frecuencia se observan trabéculas óseas en escalera entre los dientes posteriores (Fig. 2.5).3