|
|
EPIDERMÓLISIS
AMPOLLAR HEREDITARIA |
Fig. 9.6. Epidermólisis ampollar tipo
I. Ampolla hemorrágica en la mucosa bucal.14
Fig. 9.7. Manos en garra debido a las cicatrices
profundas y retracciones de partes blandas en un paciente con Epidermólisis
ampollar tipo III.3
Fig. 9.8. Epidermólisis ampollar tipo
III. Esmalte hipoplásico y agujerado con caries.14
Fig. 9.9. Epidermólisis ampollar tipo
III. Erosiones, cicatrices y microstomía.14 |
Es un grupo de trastornos genéticos crónicos,
mecánico ampollar, que afecta principalmente a la piel y menos frecuentemente
la mucosa bucal y otras mucosas.14 Es un trastorno descamativo
generalizado que se manifiesta en tres formas hereditarias principales
en niños y una forma adquirida en adultos. La pérdida de
la adhesión se debe a la ausencia o disminución congénita
grave de factores moleculares específicos.3 El término epidermólisis ampollar
abarca un amplio grupo de procesos patológicos clínicamente
similares que presentan en común la separación entre el epitelio
y el tejido conjuntivo subyacente, y la formación de grandes ampollas
que con frecuencia provocan la formación de cicatrices extensas que
limitan la movilidad.3 Los tres tipos hereditarios principales de epidermólisis
ampollar son3,14: 1)
Epidermólisis
Ampollar Simple: en la que se produce una separación intraepitelial
debido a la histolisis de la capa basal o de células intermedias.
La epidermólisis ampollar simple es una forma leve de epidermólisis
ampollar que sigue un patrón hereditario autosómico dominante
ligado al cromosoma X.. Las lesiones aparecen
en zonas de roce o traumatismo y suelen afectar a las manos, pies y cuello,
y en ocasiones a rodillas y codos. Se observan ampollas intraorales leves
(Fig. 9.6). Aparece durante la lactancia y mejora significativamente con
la pubertad. 2)
Epidermólisis
Ampollar de Unión: en la cual la separación tiene lugar
en la membrana basal, a nivel de los filamentos de anclaje contenidos
en la lámina lúcida. La epidermólisis
ampollar de unión es una forma grave de epidermólisis ampollar
heredad como rasgo autosómico recesivo. Son frecuentes las ampollas
hemorrágicas y la pérdida de las uñas, así como
grandes ampollas en la cara, el tronco y las extremidades, con cicatrización
y atrofia generalizada. En el interior de la cavidad bucal se observan
grandes ampollas hemorrágicas y frágiles localizadas en
el paladar y lesiones hemorrágicas granulares y costras localizadas
alrededor de boca y nariz. Los dientes erupcionados presentan un esmalte
hipoplásico y gravemente agujerado que rápidamente desarrolla
caries. 3)
Epidermólisis
Ampollar Distrófica: en la cual la separación se produce
a nivel de las fibrillas de anclaje del colágeno tipo VII localizadas
bajo la lámina densa de la membrana basal, donde se extienden hacia
la dermis. La epidermólisis ampollosa distrófica presenta
formas autosómicas dominante y recesiva; el fenotipo recesivo condiciona
formas más graves de la enfermedad. Las lesiones aparecen al nacer,
en zonas de presión como espalda, codos, nalgas y dedos. Las ampollas
se rompen, formándose úlceras dolorosas que se reparan produciendo
cicatrices grandes y profundas que se contraen, provocando reducción
de la movilidad y manos en garra (Fig. 9.7). Los adolescentes y adultos
suelen carecer de uñas. La piel puede estar despigmentada y puede
afectarse el pelo. La erupción dental se retrasa y el esmalte es
hipoplásico y desarrolla rápidamente caries (Fig. 9.8).
Las ampollas y cicatrices que rodean la boca provocan disminución
de la apertura, anquiloglosia y pérdida de los surcos vestibulares,
lo que dificulta el tratamiento odontológico. Los intentos de mantener
una higiene oral normal inducen la formación de más ampollas.3 Las manifestaciones bucales comunes a los tres
tipos de la enfermedad son la formación de ampollas que al romperse
dejan unas erosiones y ulceraciones dolorosas. Dependiendo del tipo de
la enfermedad, ampollas a repetición con formación de cicatrices
tienden a disminuir la apertura bucal, pueden aparecer la atrofia epitelial,
anquiloglosia, eliminación del movimiento de la lengua, eliminación
del surco vestibular y bucal, contractura peribucal, destrucción
periodontal o quistes epidérmicos múltiples (Fig. 9.9).14 |